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¿Qué es la Depresión? Síntomas ¿Qué podemos hacer para prevenir la Depresión? ¿Qué puedo hacer cuándo tengo Depresión? Cómo pueden ayudar la familia y amigos

Estamos acostumbrados a usar la palabra Depresión con excesiva frecuencia. Cuando tenemos un mal día, nuestro estado de ánimo está un poco más bajo de lo habitual, o incluso cuando estamos cansados la expresión que acude a nuestra mente es "Estoy deprimido".

La Depresión es mucho más que esto; es el cuadro clínico más frecuente.

La Depresión es un serio trastorno emocional que implica cambios importantes en nuestra forma de sentir, de pensar y de actuar.

Sentirse deprimido no es síntoma suficiente para diagnosticar una depresión, ya que además del estado de ánimo son necesarios otros criterios para diagnosticarla, que se desarrollan a continuacián.

Síntomas de la Depresión:

  • Baja autoestima.
  • Tristeza.
  • Abatimiento.
  • Cansancio físico y mental.
  • Sentimiento de culpa e inutilidad.
  • Alteraciones del sueño.
  • Alteraciones del apetito.
  • Alteraciones en el peso.
  • Aislamiento social y familiar.
  • Dificultad para pensar, concentrarse o tomar decisiones.
  • Disminución del interés o capacidad para el placer en todas o casi todas las actividades.

A primera vista, a la persona que padece depresión no le ocurre nada. No tiene fiebre ni dolores. Por eso, quienes le rodean no comprenden de qué se queja y piensan que le bastaría con un esfuerzo para salir de ese estado. Nada más lejos de la realidad.

Entendemos por prevención primaria el logro de que la población llegue a tener un conocimiento respecto de las causas, incidencias, características y consecuencias de la depresión por medio de la sensibilización, concienciación, información y difusión adecuada en una promoción de Salud Mental (para lograr dichos objetivos requerimos de una serie de estrategias).

El interés de un diagnóstico precoz. Muchas personas deprimidas son objeto de equivocadas creencias sobre la enfermedad mental, en el seno de su misma familia, lo cual retarda el diagnóstico, y por ello el tratamiento. Es muy importante desterrar la vieja discusión entre tratamiento farmacológico o psicológico, que no tienen porque ser excluyentes.

Consejos de prevención:

Todos nos sentimos deprimidos ocasionalmente, sobre todo cuando los problemas nos abruman y no podemos librarnos de ellos. Pone en práctica estos consejos puede ayudar a levantar el ánimo, pero si no dan resultado habría que buscar ayuda profesional. Así mismo recomendamos:


  • Hacer ejercicio. Hay que procurar aumentar el grado de energía física emprendiendo una actividad vigorosa como nadar, correr o pasear en bicicleta.
  • Desahogarse. A veces la depresión es consecuencia de reprimir el llanto o la ira. En tal caso hay que dar rienda suelta a las emociones.
  • Tener contacto físico. La soledad y la ausencia de caricias en ocasiones causa depresión. Una buena medida para prevenir ésta es someterse a sesiones de masaje o fisioterapeúticas.
  • Llevar un diario. Escribir sobre lo que uno piensa y siente ayuda a combatir la melancolóa.
  • Hablar de las aflicciones. A veces la depresión cede hablando con uno amigo de lo que nos aflige.
  • Pensar en forma positiva. Un modo de vencer la depresión es hacer aseveraciones mentales positivas acerca de uno mismo y de las circunstancias. Por ejemplo, decirse "Las cosas van a mejorar" o "Mañana será otro día".
  • Respirar a fondo. Para combatir la sensación de agobio y desesperanza puede servir de ayuda aprender técnicas de respiración.
  • Visualizar imágenes apacibles. Imaginar que uno se encuentra en un lugar tranquilo y agradable ayuda a suprimir los pensamientos depresivos.
  • Expresarse por medio del arte. Pintar, dibujar, bailar, cantar y tocar instrumentos musicales son formas eficaces de prevenir la depresión.

Formar a mujeres y hombres jóvenes en cuanto a la óptima elección de su futura ocupación laboral. Es bien conocida la relación entre un trabajo gratificante y la salud mental, pues si bien el trabajo es un bien económico, también es fuente de bienestar social, de relación humana y autoestima.

El primer paso es aceptar que tiene depresión y buscar ayuda médica, empiece con su médico/a de familia. Él/ella debe examinarla para ver si su depresión es causada por un problema de salud o por cualquier otro motivo. Después de un examen completo, su médico/a puede sugerirle que hable con un profesional de salud mental. No deje de conseguir la ayuda por miedo a lo que pudiera costar el tratamiento.



  • No se aisle. Manténgase en contacto con sus seres queridos, amigos y médico/a de familia.
  • No tome decisiones importantes en su vida, como por ejemplo, separarse o divorciarse. Es posible que usted no esté pensando claramente ahora; por lo tanto, sus decisiones pueden no ser las mejores para usted.
  • No se eche la culpa de su depresión. Usted no la causá.
  • Haga ejercicio todos los días para sentirse mejor y para tener más energía, puesto que se liberan las tensiones físicas y mentales. Está comprobado que el cuerpo y la mente se influyen mutuamente.


  • Tome comidas saludables y duerma adecuadamente entre 7 y 9 horas.
  • Tome su medicamento y vaya al psicólogo/a con la frecuencia necesaria. Su medicamento no le va a funcionar si solo se lo toma de vez en cuando..
  • Fíjese metas pequeñas, puesto que puede tener menos energía.
  • Obtenga tanta información como pueda acerca de la depresión y su tratamiento.
  • Llame a su médico/a o al centro de salud ante una crisis.

El papel que juega la familia, pareja y/o amigos es fundamental en el tratamiento de la depresión. Se puede ayudar a una persona deprimida de la siguiente manera:


  • Evitando presionar a la persona deprimida para que se anime.
  • No obligarla a realizar actividades que no desea ni puede hacer.
  • Intentar, en la medida de lo posible, proporcionarle un ambiente confortable y de apoyo.
  • Evitar criticarla o culparla por su comportamiento.
  • No se debe excluir a la persona deprimida de los asuntos familiares, tratando de disminuir al máximo los factores estresantes que puedan aparecer o existir en el seno familiar.
  • Es importante tener en cuenta que cada persona puede tener un ritmo diferente en la evolución de la enfermedad.
  • Puede ser muy útil aumentar el tiempo dedicado a la persona enferma, si es posible realizando actividades placenteras.
  • Es importante tener en cuenta que cada persona puede tener un ritmo diferente en la evolución de la enfermedad.
  • Puede ser muy ótil aumentar el tiempo dedicado a la persona enferma, realizando actividades placenteras si es posible.
  • Es muy aconsejable tener muestras de cariño en momentos determinados.
  • Se deben evitar los enfados, en la medida de lo posible, ya que no conducen a nada. Del mismo modo, evitar las amenazas.
  • Estimularla cuando realiza alguna actividad fuera de su pasividad diaria.
  • Es básico comportarnos con la persona deprimida de forma natural, pero sin esconderle los problemas de la enfermedad ni dicióndole que todo va bien.
  • El entorno tiene que ser paciente.
  • Se puede ayudar a la persona deprimida siguiendo las indicaciones del módico/a y/o psicóologo/a, ya que la desesperanza que provoca la enfermedad depresiva puede inducir a la persona enferma a creer que no serviró de nada seguir el tratamiento.
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